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La codependencia o dependencia emocional

Publicado el 14 junio, 2017 con 0 comentarios

Cuando hablamos de adicciones normalmente consideramos al adicto y a las sustancias que consume. Tendemos a subestimar la influencia que la droga genera en la familia y como ella termina también enfermándose. Llamamos codependencia justamente a este fenómeno, al hecho de que el entorno del adicto se enferma también, Pero cómo llega un familiar de un adicto a las drogas a ser “codependiente”?

En primer lugar la familia tiene una actitud al comienzo de cierta indiferencia con el adicto y su adicción. Cuando esta se vuelve innegable e imposible de evadir buscan formas de cercar al adicto: le restringen el uso del dinero, le cierran la puerta de la casa a algunas horas, lo aíslan en algunos casos o lo justifican. En esta última acción comienza a manifestarse la codependencia: cuando el familiar justifica la conducta del adicto y se vuelve cómplice de su mantenimiento. Se empieza a generar allí un círculo vicioso: los familiares están pendientes del adicto y su conducta, se desesperan, buscan ayuda en ciertos casos, pero el patrón de conducta se mantiene: el adicto empeora su consumo con el consecuente deterioro físico y mental mientras los familiares al convivir con un enfermo pierden la tranquilidad que alguna vez tuvieron y están pendientes de la conducta del mismo.

Como sostiene Walter Risso: “No importa cuanto te aman, sino cómo lo hagan.” 

Qué sucede en estos casos? Se buscan soluciones: consultas a psiquiatra y/o psicólogo, internamiento del paciente, envío del paciente a otro lugar para cambiar de ambiente, etc. Lo cierto es que para que la familia pueda salir de este problema necesita recibir ayuda; charlas, terapias, participación en grupos de autoayuda, pueden ser el punto de partida de un cambio. Es cierto que el paciente debe cambiar por sí mismo y para èl mismo pero si la familia no cambia su vínculo patológico con el enfermo, el patrón de conducta se volverá a repetir. Para ello hay que tomar conciencia del problema y entender que debemos cambiar por el bien de nuestro familiar: si seguimos facilitándole las cosas lo anulamos como persona y no podrá desarrollarse. Creemos que el adicto es inmaduro emocionalmente y su familia no debe sostener esta inmadurez sino ayudarlo a que afronte sus cosas y se recupera de la pesada enfermedad que lo agobia.

Una frase que describe a la codependencia de manera acertada podrìa ser la siguiente: “Como quieres que te deje si no me dejas dejarte”.

La resolución de este entramado implica disolver el vinculo patològico tomando conciencia del problema y cambiando el patròn de relaciòn con el enfermo. Es una tarea ardua pero que exige un esfuerzo personal para tener una relaciòn màs sana.

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